Tapones y cierres de PET y masterbatches de rPET
El tapón es otro polímero, con una especificación más dura, el tramo regulatorio más bajo y la oferta más escasa. Un mercado tardío, no uno temprano.
Una botella y su tapón son normalmente dos polímeros distintos con dos problemas distintos, y el tapón es el que se olvida. Esta página trata de los tapones y cierres y de los masterbatches que entran en ellos, y de dónde el contenido reciclado choca con la especificación.
Por qué los tapones y cierres son un problema propio
Un cierre es una pieza pequeña con exigencias grandes. Tiene que sellar de forma fiable a distintas temperaturas y presiones, soportar el par de apriete sin agrietarse, conservar sus dimensiones almacenado y, en muchos casos, cumplir un requisito de inviolabilidad. Es casi siempre polietileno o polipropileno, no PET, incluso en una botella de PET, y desde julio de 2024 los cierres europeos de bebidas deben permanecer unidos al envase en virtud de la Directiva sobre los plásticos de un solo uso, que añadió una bisagra que tiene que sobrevivir a flexiones repetidas.
Esa combinación no perdona un material variable. Un cierre que falla lo hace en la mano del consumidor, y el coste de una retirada no tiene relación con el valor de la pieza.
Dónde queda el contenido reciclado
El reglamento de envases trata un cierre como parte del envase. Según el Reglamento (UE) 2025/40, un cierre en un envase sensible al contacto cae en el tramo del 10 % para 2030 y del 25 % para 2040, porque es un plástico distinto del PET, mientras que un cierre en un envase no sensible al contacto se enfrenta al 35 % y al 65 %. El artículo 7, apartado 5, exime además cualquier parte de plástico que pese menos del 5 % de la unidad de envase completa, lo que para un cierre ligero en una botella grande puede importar.
El contacto alimentario añade la prueba aparte del Reglamento (UE) 2022/1616, y la oferta práctica de poliolefina reciclada de grado alimentario autorizada es mucho más escasa que la de PET.
Qué hace aquí un masterbatch
Dos trabajos distintos viajan bajo la misma palabra.
- Color y aspecto. Un cierre es una superficie de marca, y la constancia de color sobre una base reciclada que varía de lote a lote es un problema real de formulación. Nexam Chemical incluye ReColour Plus™ entre los productos que nombra para envases de HDPE reciclado.
- Prestaciones. Resistencia del fundido, resistencia a la fisuración bajo tensión y estabilidad de proceso, que son los mismos problemas que en el reciclado del HDPE en general, con tolerancias más estrechas porque la pieza es pequeña y de dimensiones precisas.
Por el lado del PET, los grados de la empresa van a lámina, film y fibra y no a cierres: el M021200 para láminas, films y envases termoconformados y el M992000 para filamentos y fleje. No encontramos en su sitio ningún producto específico para cierres.
El resumen honesto
Los cierres son el punto del envase de bebidas donde el contenido reciclado es más difícil, donde el tramo regulatorio es más bajo y donde la oferta de material conforme es más escasa. Esa combinación los convierte en un mercado tardío y no temprano. Cualquier proyección que trate los volúmenes de botella y de cierre como un solo mercado abordable está exagerando el corto plazo.
Fuentes
- Reglamento (UE) 2025/40, artículo 7, incluida la exención de la parte del 5 %.
- Reglamento (UE) 2022/1616 de la Comisión.
- Nexam Chemical, potenciador de IV para PET y rPET y Reactive Recycling, soplado de HDPE.
Investigación independiente, sin vinculación con Nexam Chemical y no es asesoramiento de inversión.